1. No necesitas saber exactamente dónde vive el deudor para empezar


2. Un WhatsApp puede ser prueba suficiente


3. Los intereses de demora se reclaman desde el primer día de impago


4. Si el deudor no se opone, no hay juicio: hay ejecución directa


5. La oposición del deudor no es el fin del mundo


6. Funciona aunque la deuda sea de origen verbal


7. El título ejecutivo que obtienes no caduca (en la práctica)


Conclusión: el monitorio no es solo para deudas grandes ni para empresas